martes, 27 de marzo de 2018


Después de la marcha en contra de la despenalización del aborto

Más allá de las discusiones que afirman posiciones más que provocar reflexiones profundas acerca de los problemas que tratan, sería bueno que ante la inminencia del trato de la Ley, se pusiera en foco algunas leyes complementarias para el caso que se siguiera con la “no despenalización”. Podría cambiarse aún el título como por ejemplo:

LEY DE RESPONSABILIDAD PARENTAL

Se ha notado un gran avance en reflexión de la marcha contra la despenalización del aborto y en sus consignas, por cuanto se comienza a mirar la situación de vida de la madre que decide abortar: de la insistencia en el horror y la terribilidad de la muerte del bebé y de los derechos del bebé, a la búsqueda de “vida” para ambos. Por ejemplo: “no es la única solución”; “vida para dos” y otras; y algunas acciones como la de grupos de personas proponiendo la adopción de esos niños. Se comienza a ver que es necesario acompañar a la totalidad de la situación de la mujer que piensa en la interrupción del embarazo más que en su criminalización. La criminalización de la mujer (con leyes y mucho más con sanciones sociales casi ocultas y a veces también hipócritas), son una injusticia flagrante que agrava el problema y provoca otros tipos de muertes.

“Cuidemos las dos vidas”, “Que vivan los 2” y “Que se salven los dos” fueron las consignas más repetidas https://s3.amazonaws.com/arc-wordpress-client-uploads/infobae-wp/wp-content/uploads/2018/03/25183416/Marcha-en-contra-del-aborto-y-a-favor-de-la-vida-27.jpg

Por eso, queda mucho por reflexionar y actuar a favor del acompañamiento de la mujer que se encuentra en uno de los estados más vulnerables de su vida. Algunos ejemplos que necesitan, ser tenidos en cuenta para el caso que se siga con las leyes de penalización:

Ø  El bebé fue gestado por dos: ¿existe alguna penalización para el papá del bebé que se niega al reconocimiento del bebé que gestó? Hoy día, la identidad ha dejado de ser una incógnita.
¨      Podría aplicarse la figura de “instigación al delito o al menos de cómplice” al papá que pueda probársele haber instigado o consentido el aborto del bebé que gestó. Podría exigírsele que por el solo hecho de gestarlo incurre en responsabilidad y obligaciones insoslayables y con solo un trámite ejecutivo. Con jueces que apliquen las penas que no deberían ser menores en ningún caso que las aplicables a la mamá. Igualmente a las personas que se les pruebe haber acompañado a la mujer que abortó.
¨      Aún en el caso que no pudiera probarse su participación, debería imponérsele al papá y los que participaron el cargo de acompañar a la mamá en las consecuencias que le acarreó: tratamientos, situación de carcelación, cargo de por vida por daños en situaciones particulares, etc.
¨      En la práctica, debiera haber estadísticas de quienes debieron haber sido procesados por partícipes necesarios o quienes omitieron su obligación de asistencia. Con sus necesarias implicancias y corrigiendo las consecuencias provocadas y puniendo a los agentes prevaricadores. Al menos para señalar la complejidad del tema.
¨      Garantizar el cumplimiento de leyes de asistencia parental, aún en caso de no reconocimiento y con o no consentimiento del otro progenitor por ser derecho del niño, independientemente de sus progenitores (como lo es en el caso de herencias). Con trámites ejecutivos y sanciones efectivas

Ø  Acompañamiento de la mamá que concibe con leyes que protejan la maternidad

·        La insistencia en sanciones sociales al embarazo más que sanciones las causas que lo provocan con leyes y costumbres que toleran la cosificación de la mujer en propagandas, películas, modelos de ser mujer… ocultando la relación necesaria entre la frivolidad y cosificación, con el embarazo no deseado. Deberían ser sancionables como lo es la discriminación.
·        En el ideario social no se permite control sobre la educación distorsionada de la sexualidad femenina. Ha desaparecido la figura de la falsedad ideológica y la unión entre el aspecto sexualidad – vida. Podría haber sanciones para la distorsión educativa a los medios masivos. Ya hay un avance en temas como pornografía y prostitución infantil.
·        La negativa a una educación sexual integral sobretodo dentro de la Iglesia Católica en vez de una profundización de la misma con métodos anticonceptivos que integren también efectividad con moralidad. Todavía en este aspecto hay negativas y sanciones de carácter no legal.
·        La interrupción de los programas de derechos universales (o mengua), son un aliciente para la decisión de interrupción del embarazo. O legislaciones que en la práctica hacen muy difícil la familia numerosa.
·        Asistencia efectiva y complementaria de las obligaciones parentales en situaciones de soledad a la mamá que gesta en los aspectos de salud, educación, vivienda y otros, para el tiempo de gestación, minoría de edad y mientras dure la situación de vulnerabilidad. La responsabilidad es primaria en los parientes directos, y subsidiaria del Estado.

Ø  Otros aspectos:

¨      Aplicación selectiva en la aplicación de puniciones: Suele ser habitual las denuncias en los hospitales públicos de situaciones de aborto al acudir por riesgos de muerte, ¿será lo mismo en clínicas privadas? ¿A quién punir?
·        Hay una criminalización social a la madre gestante que por distintas razones no acepta al hijo gestado. Debería educarse a la sociedad para la aceptación de la situación psicológica de la mamá que no desea tener su hijo, y debería facilitarse en los mandatos y en las leyes que una mamá pueda ofrecer un hijo y poder recuperarlo luego, sea por tenencia que por adopción (al menos en la preservación de su identidad.



domingo, 4 de marzo de 2018

Nuevamente el aborto


“Nadie puede estar a favor de la interrupción de una vida. Pero esta problemática va más allá de esta falsa polarización: la mujer que busca abortar lo hace con angustia y tristeza. La comunidad tiene que asumir esta realidad no escondiéndola sino sacándola a la luz. Por esto considero que despenalizar el aborto puede ayudar al diálogo que contribuya a la edificación de nuestra sociedad”
Pastora Mariel Pons, de la Iglesia Evangélica Metodista argentina

“Se “trivializa” la discusión por la despenalización del aborto cuando “se limite a una puja entre quienes están a favor y en contra de la práctica”.
Referente metodista Frank de Nully Brown


En Argentina, es recurrente planteo de la despenalización del aborto…particularmente desde 2007 y 2011.

Un buen y bastante completo análisis sobre los abortos clandestinos podemos encontrar el

En 2011 quise poner por escrito mi pensamiento (más para aclararme personalmente) pero con afán de aportar al momento, como testimonio de una problemática bastante más compleja que la propuesta por algunos de mis conocidos, familiares y amigos…


Casi siete años después, vuelve a aparecer la problemática con los cuestionamientos también recurrentes sobre las motivaciones ocultas de diferentes grupos (también del Gobierno de turno). Pero como escapa al dominio conveniente de mis cavilaciones, me ceñiré a compartir un punto de vista señalado en contadas ocasiones: algunos aspectos respecto de la mamá que se enfrenta a la decisión de abortar o no, y de la responsabilidad del papá que generó el o la bebé.

Pero antes, quisiera hacer una advertencia de una tendencia falsa de la identificación política al respecto: unos y otros tratan de identificar el problema del aborto como una identificación proabortista = progresista y contra abortista = conservadora. Falso, es un problema ético en primera instancia, luego (y necesariamente) político, no al revés.

Y felizmente pareciera que esta antinomia falsa pareciera registrarse en esta actual fase de la discusión. Ciertamente que la posición progresista está mucho más abierta a una discusión amplia que las posturas conservadoras… y es justamente esta características la que los políticos de ambas partes tratan de capitalizar identificando la postura opuesta con la oposición política.

Las posiciones conservadoras (particularmente la de mis hermanos católicos), normalmente no advierten su participación cultural en la problemática del aborto, y por consecuencia, en provocarlos. La aceptación acrítica de modos de vida inherentes al capitalismo, que solo puede aceptarse con pocos hijos o mucho dinero… (educación y salud privadas… o la última ley de seguridad vial de tener asientito para 2 niños hasta 10 años en el automóvil, por nombrar algo). Añaden así una discriminación religiosa a la discriminación económica: sólo los ricos pueden ser buenos cristianos, porque pueden educar bien a tus hijos sin dejar de ser ricos, o necesariamente deberán convertirse en pobres asumiendo una familia numerosa… Como sucede también en muchos aspectos de la ética en asuntos económicos, la disociación ética en la problemática del aborto es digna de tenerse en cuenta. Es tal esta disociación, que me tocó en otro lugar del mundo, constatar la aberración de considerar el aborto alternativa a los métodos permanentes de anticoncepción porque con los primeros, confesión mediante, podrían “comulgar”, mientras que la perseverancia en la anticoncepción la impedía… Y en una de las campañas promovidas de algunos círculos eclesiásticos rezaba: “Si te dicen que el aborto es una cosa entre el médico y la madre, se olvidan de algo… (…y había la figura del bebé), pero omitía a otros de participación insoslayable: ¡¡¡la del papá y la sociedad!!!. Reducir la problemática del aborto a la ética individual termina generando estas aberraciones. Y el no poder “cumplir” con el mandato ético, encierra a soluciones desesperadas. No asumir la problemática, no hacerse cargo de ser una problemática colectiva, es prevaricación, participación por omisión, que en lenguaje religioso, se ha venido llamando desde siempre “pecado del mundo”.

En las dos posiciones opuestas se resalta la responsabilidad de la decisión sobre la mamá, y considero esta posición absolutamente injusta y falsa. Dejar sola a la mamá en la situación propia de aceptar la vida que lleva en sus entrañas es desconocer la naturaleza misma de la vida y es abandonar la responsabilidad que a todos nos toca sobre la misma.

Podríamos llenar de frases hechas y comunes para fundamentar esta última afirmación, cuando con ellas en realidad considero que lo que se fundamenta es el abandonar a la mujer que concibe en uno momentos de mayor vulnerabilidad en la vida de una mujer. ¿No concibió acaso junto a un varón en una promesa que aunque no haya sido consciente, sí lo fue de su humanidad corporal? ¿No participa la humanidad toda del mandato intrínseco de la reproducción y la esencialidad del amor? Que algunos se consideren superados en esta problemática lo desmentiría cualquier matrimonio de familia numerosa que se considere amante de la vida… y amante de la sinceridad, por supuesto.

Habitual es en la cultura conservadora convertir en individuales las problemáticas sociales: culpabilizar a la mamá es injusticia ancestral en este tema. Negarse a asumir las responsabilidades individuales es habitual en ciertas posturas consideradas progresistas. No podemos dejar de mirarnos a nosotros mismos como tribu, y no podemos descargar en la tribu, nuestras responsabilidades personales.

Al liberalismo le viene como anillo al dedo, no hacerse cargo de problemáticas individuales y lo resuelve como una cuestión de bolsillo… y creo que al modelo actual le viene como anillo al dedo la no despenalización del aborto, pero no por una cuestión ética, sino política: captar para sí a todo el espectro conservador y no hacerse cargo de los costos que conlleva el aborto legal, seguro y gratuíto.

Poco se escucha de promover el conocimiento, fortaleza, etc., pero también la decisión de entregar a la mujer la posibilidad de decidir (con eficacia ética y biológica) compartiendo con el varón que ame y la sociedad en la que está insertada ella y su futura progenie, cuando traer hijos al mundo. Un desafío cierto para la biología, la ética (religiosa o no), la sociología y al último y necesariamente, la política.

Hacia una nueva batalla, cultural, que realice un Nuevo Contrato Social.


Hacia una nueva batalla, cultural, que realice un Nuevo Contrato Social.



Los acontecimientos de diciembre y los hechos de los últimos meses, aunque no creo que todavía marquen un antes y un después en la política argentina, tienen una densidad digna de ser tenida en cuenta para interpretar los meses venideros y reflexionar dónde poner nuestras mejores fuerzas para situarnos y actuar frente a tanto desatino.



Las elecciones, para quienes consideramos el liberalismo como nefasto desde casi todo (o todo) punto de vista, ha sido un golpe del que es difícil reponerse. Pero es claro que por la razón que fuera, es el resultado de la voluntad de las personas de nuestro país. Cierto es que podríamos variar los porcentajes de los adherentes a éste modelo liberal si hoy hubiera nuevas elecciones, pero la verdad es que nada puede afirmarse en éste sentido, y también hay que aceptar que las elecciones son para tiempos determinados y en ese lapso lo que cuenta es el resultado de las urnas.



Desde su ingreso, el Gobierno se ha mostrado como un ejército que avanza a paso firme llevándose puesto todo lo que ha deseado. En algún conflicto ha retrocedido algo, pero que ni se nota frente a la decisión de gobernar según su arbitrio. ¿Diálogo? Hasta se perdió el significado del término… También algún político amigo de los nuevos aires (oficialista o de oposición) ha mostrado dudas en algún momento, pero hasta el momento, nada que no parezca un ahorro para tiempos futuros cuando el presente gobierno entre en desgracia.



Desde las elecciones legislativas en adelante, Cambiemos ha comenzado a gobernar a su antojo y a cara descubierta, mostrando la desnudez de su ideología y su violencia institucional; con el horror de muchos, la complacencia de otros, el silencio cómplice y el yo no fui de los siempre cobardes que proclaman que no entienden nada de política pero no se toman el trabajo de aprender… Aquel ejército (Plan Condor 2) sigue su avance destructor de democracia y república. No es desconocido –para nadie con un poco de oídos y ojos- que los hilos conductores y directores son manejados desde la política y economía internacional. El bocado de los recursos naturales de nuestro país (no las empresas del Estado como en la década de los 90), es mucho más que apetitoso para la fragmentada 3ra Guerra Mundial. Para los reyezuelos y señores feudaluchos locales, efímeras ganancias para sostener sus privilegios. Incluimos también entre éstos últimos a notables sectores de nuestra Iglesia Católica, tal vez menos seguidores de Jesucristo que de una doctrina que los coloca eternamente como privilegiados de Dios.



Por todo ello considero que hay que afirmar que se ha roto el Contrato Social que ha dado origen a nuestra sociedad argentina. Este Gobierno se ha llevado por delante la Ley Fundamental y las Instituciones del país: las grandes como el Congreso, el Poder Judicial, el Federalismo, pero particularmente a aquellas que son capaces de distribuir riqueza y conocimiento entre los habitantes, las que defienden el derecho de los vulnerables y minorías... Y está dispuesto a seguir haciéndolo, mostrando todo su poder… aún con represión y muerte si fuera necesario.



Sedientos de una articulación política que brinde luz para orientar las acciones, nos preguntamos cual será el mejor uso de nuestras reservas humanas, morales y patrióticas…La derrota fundamental es cultural, profunda… Y por ello la reconstrucción tarea titánica desde las raíces… desde el generar una Nueva Identidad Argentina con sus valores personales, nacionales y humanos (justicia y paz incluídos) donde ya no haya otro Dios, que el Dios de tod@s y para tod@s. Donde los poderosos y violentos de hoy tengan solo el lugar que les corresponde…



Para los católicos, que hoy celebramos el Bautismo de Jesús, podría esta solemnidad preguntarnos acerca de nuestra identidad y misión... ¡a él pertenecemos!

La Iglesia ha llamado al diálogo


LA IGLESIA HA LLAMADO AL DIALOGO:



Con la humildad que es imprescindible cuando hablamos de lo que debe hacer otro, no está mínimamente en mi ánimo dar cátedra, pero considero que debe “rumiarse” el texto a la luz de los Documentos que los Obispos conocen. Ciertamente que no puede ´echarse nafta al fuego´ en momentos de alta conflictividad, pero no puede amenguarse las verdades que necesariamente deben decirse. Las citas son de un Documento «ECCLESIAM SUAM», del Papa Pablo VI sobre la necesidad de la Iglesia de proclamar verdades dentro de ella misma y para con la sociedad.



a) La Iglesia también debe ser humilde cuando habla a la sociedad, aun en la conciencia de cercanía de las verdades de fe, el diálogo debe ser desde fundamentado en aquello común a todos los humanos. Pero es por eso mismo que es una necesidad hablar sus verdades en momentos de dificultad



Ecclesiam Suam:



30. Como es claro, las relaciones entre la iglesia y el mundo pueden revestir muchos y diversos aspectos entre sí. Teóricamente hablando, la Iglesia podría proponerse reducir al mínimo tales relaciones, tratando de liberarse de la sociedad profana (no religiosa); como podría también proponerse apartar los males que en ésta puedan encontrarse, anatematizándolos y promoviendo cruzadas en contra de ellos; podría, por lo contrario, acercarse tanto a la sociedad profana que tratase de alcanzar un influjo preponderante y aun ejercitar un dominio teocrático sobre ella; y así de otras muchas maneras. Pero nos parece que la relación entre la Iglesia y el mundo, sin cerrar el camino a otras formas legítimas, puede representarse mejor por un diálogo, que no siempre podrá ser uniforme, sino adaptado a la índole del interlocutor y a las circunstancias de hecho existente …



32. …. Muchas son las formas del diálogo de la salvación. Obedece a exigencias prácticas, escoge medios aptos, no se liga a vanos apriorismos, no se petrifica en expresiones inmóviles, cuando éstas ya han perdido la capacidad de hablar y mover a los hombres. Esto plantea un gran problema: el de la conexión de la misión de la Iglesia con la vida de los hombres en un determinado tiempo, en un determinado sitio, en una determinada cultura y en una determinada situación social.



a) Pero no puede callarse. Muchas veces no señalar las contradicciones puede acercarla a una falsa prudencia que puede ser interpretada como cobardía y falta de fe en el Dios de la Historia



Ecclesiam Suam:



33. ….. El arte del apostolado es arriesgado. La solicitud por acercarse a los hermanos no debe traducirse en una atenuación o en una disminución de la verdad. nuestro diálogo no puede ser una debilidad frente al deber con nuestra fe. El apostolado no puede transigir con una especie de compromiso ambiguo respecto a los principios de pensamiento y de acción que han de señalar nuestra cristiana profesión. El irenismo y el sincretismo son en el fondo formas de escepticismo respecto a la fuerza y al contenido de la palabra de Dios que queremos predicar. Sólo el que es totalmente fiel a la doctrina de Cristo puede ser eficazmente apóstol. Y sólo el que vive con plenitud la vocación cristiana puede estar inmunizado contra el contagio de los errores con los que se pone en contacto.



37. … Estas son las razones que nos obligan, como han obligado a nuestros Predecesores —y con ellos a cuantos estiman los valores religiosos— a condenar los sistemas ideológicos que niegan a Dios y oprimen a la Iglesia, sistemas identificados frecuentemente con regímenes económicos, sociales y políticos, y entre ellos especialmente el comunismo ateo. Pudiera decirse que su condena no nace de nuestra parte; es el sistema mismo y los regímenes que lo personifican los que crean contra nosotros una radical oposición de ideas y opresión de hechos. Nuestra reprobación es en realidad, un lamento de víctimas más bien que una sentencia de jueces.



c) Por ello, considero que no siempre es posible convocar a un diálogo genérico sin profundizar en la raíz de la “grieta” provocada por decisiones que no pueden ser aceptadas, como lo es la muerte de las personas (o la represión que nos acerca a ella), o el sometimiento de las personas vulnerables a condiciones de pobreza que en nuestro país son absolutamente evitables. Los ancianos, los niños, los discapacitados y todos los grupos vulnerables han de ser protegidos. Esto no es opinable según nuestra fe.

38. La hipótesis de un diálogo se hace muy difícil en tales condiciones, por no decir imposible, a pesar de que en nuestro ánimo no existe hoy todavía ninguna exclusión preconcebida hacia las personas que profesan dichos sistemas y se adhieren a esos regímenes. Para quien ama la verdad, la discusión es siempre posible. Pero obstáculos de índole moral acrecientan enormemente las dificultades, por la falta de suficiente libertad de juicio y de acción y por el abuso dialéctico de la palabra, no encaminada precisamente hacia la búsqueda y la expresión de la verdad objetiva, sino puesta al servicio de finalidades utilitarias, de antemano establecidas.

d) Ante regímenes absolutamente opresores, cuando la violencia es extrema y las palabras sólo pueden provocar más muerte, puede callarse.

Pero no es el caso, al menos todavía, de la situación de nuestro país. HOY ES NECESARIO DECIR LAS COSAS POR SU NOMBRE CON LA VALENTÍA DEL PAPA FRANCISCO EN LA ONU.

Bien podríamos decir entonces:

-       MACRI, TUS NEGOCIOS ESTÁN TEÑIDOS DE SANGRE, DE LA SANGRE DE LOS QUE DEBISTE CUIDAR Y LES ESTÁS ROBANDO!!!

-       NO LOS (NOS) LLEVES A LA MUERTE POR INANICIÓN Y ABANDONO!!!

Esta es la razón por la que el diálogo calla. La Iglesia del Silencio, por ejemplo, calla, hablando únicamente con su sufrimiento, al que se une una sociedad oprimida y envilecida donde los derechos del espíritu quedan atropellados por los del que dispone de su suerte. Y aunque nuestro discurso se abriera en tal estado de cosas, ¿cómo podría ofrecer un diálogo mientras se viera reducido a ser una voz que grita en el desierto(63)? El silencio, el grito, la paciencia y siempre el amor son en tal caso el testimonio que aún hoy puede dar la Iglesia y que ni siquiera la muerte puede sofocar.

IGLESIA CATÓLICA Y TODAS LAS IGLESIAS: TODAVÍA ES HORA DE HABLAR Y NO CALLAR.


 Yucat, diciembre de 2017

Hna. Susana Herrera


Hna. SUSANA HERRERA
Fraternidad Ntra. Sra. de América

Cual noche llena de estrellas
nos va quedando la vida

Fueron del camino la luz
contraste de mundo y de fe

Te fuiste junto a Mercedes
fiel compromiso de hermandad
Enriquecieron mutuo don
afirmación de eternidad

Compañeras de ideales
de luchas, constancia y tesón
no arrugaron en peligros
demostrando amor al Amor

Gracias te damos Susana
Gracias le damos al Señor
El cielo lleno de Tobas
Formando el gran cielo de Dios


Esperanza


ESPERANZA



Cuando el amanecer tiñe sombras,

la voz se hace canto,

y el pensar poesía…



Cuando la palabra es veraz,

la convicción compromiso

y la Patria es el otro…



Cuando mantienes la paz…

y es tu obsesión la justica

va apareciendo el paisaje

aunque le llamen desierto

Verbitsky y el Papa - Discutir ideas y no personas...


“EL ÚLTIMO CRITERIO DE VERDAD ES LA AUTORIDAD” - TOMÁS DE AQUINO

DISCUTIR IDEAS Y NO PERSONAS



Se ha hecho por éstos días muy difundido una toma de posición enfrentando sin más la figura Horacio Verbitsky y la del Papa Francisco, particularmente por “La Alameda” y con un aval o participación de Guillermo Moreno. Por supuesto que el enfrentamiento de este grupo cercano a la Iglesia y al peronismo lo ha tomado el grupo Clarín y se ha un festín mediático oponiendo al extremo a Página 12 y al Papa Francisco.



Muy cierto es que Verbitsky ha estado siempre en la crítica de Bergoglio y luego Francisco, y como tal puede ciertamente considerarse injusta y excesiva. Pero también es cierto que la Iglesia en Argentina todavía debe muchas “sinceridades” a la sociedad.



Discutir personas, como obligando a que se tome partido por uno o por otro, es al menos perverso porque la línea del bien y del mal nos atraviesa, y en la historia de la humanidad solo algunos han logrado escapar de tal realidad. Y no podemos dejar de tener presente que, en un tiempo político exacerbado por las pasiones electorales, cada análisis deberá estar mediatizado por cordura y apego a lo verdadero y a lo justo.



Centrar en el Papa Francisco las oscuridades de la Iglesia Argentina, particularmente en tiempos de la dictadura genocida, es una torpeza. Pero también es cierto que muchos desearíamos que nuestra Iglesia tuviera pronunciamientos más decididos y acciones más justas. Muchas veces la prudencia se convierte complicidad…



En este sentido considero que los pronunciamientos de los Curas en la Opción por los Pobres puede arrojar luces en orden a posicionarnos como Iglesia frente a una sociedad que se polariza cada vez más. Y pedir a nuestros Obispos Argentinos pronunciamientos claros acerca de algunos temas candentes, delitos sexuales del clero, 2 x 1 y Milagros Sala como ejemplo.



Algunas declaraciones, y hay muchas más:










Mano dura y gatillo fácil


Impresiones por el asesinato de David Moreno (20 de diciembre de 2001)



            En aquel momento me encontraba en el Colegio León XIII de Villa Rivera Indarte, a unos dos kilómetros del lugar del asesinato de un niño del barrio donde realizaba parte de mi trabajo como religioso sacerdote… y nunca dejó de estar en mis recuerdos aquella muerte infame de uno de nuestros niños.



            Un grupo de vecinos, en la ocasión, vino a buscarme con el objeto de intervenir en aquella pequeña batalla que se había entablado entre la policía y una muchedumbre del barrio. Inmediatamente fuimos y la cosa estaba que ardía…



“En caso de necesidad todos los bienes son comunes” reza la moral cristiana y era el caso, pues la desocupación que medía el país se acercaba al 40%, pero en nuestro barrio estimaba en un 70% o más. La toma de los supermercados no era un acto sedicioso de un grupo de inadaptados, era la respuesta de un pueblo con hambre. Podría haber organizadores, pero la respuesta era de un pueblo que necesitaba resolver un problema urgente, y había curiosos… que también justificaban su presencia con el sentimiento de impotencia frente al cotidiano sentir de necesidades básicas insatisfechas.



            Cuando llegamos al lugar, David había sido llevado herido. La misma gente me llevó hasta el jefe del operativo. Me presento, en base al pedido de los que me acompañaban, y mi primera impresión era estaba ante hechos imposibles de revertir… el supermercado saqueado, David herido de muerte, la policía dispuesta a seguir matando (¿?), los vecinos indignados…, vencidos…, en la misma impotencia de una situación sin respuesta y sin cambios. Algún joven más enardecido y del mismo barrio, echándome en cara que la Iglesia siempre buscando ahogar los procesos de justicia. Nada que hacer allí.



La impresión que me quedó de aquel momento y confirmada en mi fuero interior por la muerte de otro niño en Rosario, creo, es que la muerte de David no fue fruto sino del protocolo que se manejaba en la fuerza policial. De hecho, la herida-muerte de David, cambia el foco de la discusión del momento: del derecho de tener la alimentación que se necesita para vivir en una nación opulenta de ella, al mandato de proteger los bienes aún a costa de la vida de las personas. Y la actualidad de esta discusión cobra una manifiesta pertinencia.



            Considero que el juicio al oficial que dispara, volvería a trasladar hoy el foco de la discusión Sin menguar en absolutamente nada su responsabilidad individual (disparar la bala de plomo en vez de la de goma que hubiera correspondido), me pregunto si no era parte de un protocolo de muerte gestado por la autoridad que le había también enseñado el absoluto de la obediencia frente a la moralidad de los actos.



            Si tal orden hubiese estado presente podemos aún subir un peldaño más en la valoración moral y legal (¿?) del hecho: ¿en la escuela de policía se aprende que los bienes de capital son de mayor importancia que la vida de las personas, juzgando indiscriminadamente como delito cualquier acto en contra de la propiedad de aquellos bienes?



De ser así, en el banquillo de los acusados debería estar el oficial que actuó, los encubridores del delito (como están hoy) pero también los intervinientes en la cadena de órdenes, que deberían asumir la responsabilidad que les toca en el hecho incontrastable y absoluto: la muerte de un niño curioso de acciones justificables.



Pero dos cosas más aún, de muchísima y creciente actualidad, las fuerzas policiales deberán considerar en todas sus acciones que la obediencia no les exime de la moralidad objetiva y la legalidad de sus uno de sus actos aún con enseñanza en contrario; la sociedad y las leyes deberán corregir un error moral presentado como absoluto: en la protección de la propiedad privada se hace posible hasta las muertes, sean daños colaterales o directos. Los bombardeos de Estados Unidos son muestra cabal de esto. Si así fuera, quien los manda a matar los manda a juicio… desentendiéndose de su suerte…



            Que en el juicio de David, el oficial sea juzgado en su responsabilidad individual, pero que se afirme el absoluto de la vida humana por encima de la propiedad de los bienes, investigando si no hay una cadena de mandos y una perversión moral por falsedad ideológica.


Yucat, abril 2017

Movimiento Scout y la libertad religiosa


Querido Hermano:



                        Con mucha tristeza y preocupación he seguido las diferencias entre Scouts de Argentina y el Obispo de La Plata primero y luego con el Arzobispo de Buenos Aires, y quisiera acercarte en base a la amistad que nos une, algún punto de vista al respecto.



                        Bien sabés que he andado muy cerca de los campamentos y de dirigentes Scouts gran parte de la vida, particularmente en la Parroquia Mercedaria de Gerli y en la de San Ramón Nonato a la que pertenecés. Y hoy sigo relacionado con varios grupos que realizan sus campamentos en el lugar donde vivo y trabajo. Sin embargo no he sido miembro del Movimiento Scout, ni tampoco hablo como integrante de la Jerarquía ni como Teólogo porque no me corresponde.



                        Muchas veces en estos últimos años he afirmado ante diferentes personas que no se ve en nuestra Iglesia de Argentina otros grupos con la calidad formativa y organizacional de los Scouts y realmente lo siento así. Por lo que tendrás que tomar las siguientes reflexiones como de quien quiere estar tan cerca de la institucionalidad de la Iglesia como la del Movimiento Scout y considera una pérdida inconmensurable el alejamiento de los grupos de las Parroquias. Con toda seguridad que el Señor no lo quiere.



                        Me preocupa y entristece que las instancias de diálogo no hayan superado dos posiciones que considero llenas de razones válidas y dignas de tener en cuenta. Y peor aún, que estas razones den lugar a acciones que pudieran provocar en la práctica una ruptura. Pero también me preocupa el que fórmulas de buenas intenciones, dejen sin solución un problema que debe forzosamente ser solucionado para no dar lugar a componendas fáciles, ni hipocresías (afirmo tal cosa y continúo con mi pensamiento).



                        Respeto profundamente la posición del P. Rafael Velazco y considero válidas sus afirmaciones respecto del respeto y gradualidad en adhesión del cristiano a las afirmaciones de la  Jerarquía cuando actúan en cuanto tal. Son argumentos que no solo respeto profundamente, sino que trato de vivirlos sinceramente. Y aunque ciertamente son válidos para quienes deben buscar el punto de encuentro entre ambas instituciones, debiera haber un cuidado extremo por cuanto deba ser interpretado por personas que no están habituadas a este lenguaje. La conclusión a la que podría llegarse fácilmente es que las afirmaciones de los Obispos son opinables sin más y que el pluralismo es que todas las opiniones son válidas del mismo modo y tildaría a estas afirmaciones como de capricho, o de opinión retrógrada. De este modo difícilmente podamos caminar hacia la Verdad. Las orientaciones en materia que les compete a los Obispos, aunque no sean tomadas como Dogmas, tampoco debieran menospreciarse. En la práctica, podrían ser desechadas provocando la ruptura cuya sombra aparece en el horizonte. El párrafo del P. Rafael que destaco y desea que pueda ser profundizado es el siguiente, y verás que no son cosas al alcance de todos ni de posturas pre conceptuales y rápidas de tomar:



 Son proposiciones que merecen respeto y un intento serio de comprensión. Pero si en conciencia se encuentra dificultades para aceptarlas, el servicio más honrado que se puede prestar a la misma Iglesia es manifestarlo y proponer los argumentos para la discusión.”



                        El respeto a las institucionalidades (y por tanto de las decisiones en este tema en particular) es una cuestión a la que prestaría atención a la hora de buscar salidas a las diferencias con los Obispos. Y se puede buscar antecedentes cuando la Jerarquía de la Iglesia ha debido proponer sus convicciones ante leyes que parecieran ofuscar la Moral Cristiana y Católica (divorcio, matrimonio igualitario, aborto, y otros –no entraría en igual categoría otros asuntos como el sacerdocio femenino ni el celibato-)



                        Tanto hemos hecho incapié en determinadas cuestiones, que hemos vaciado nuestras Iglesias y alejado por demás a los hermanos de la Comunión (y de la vida eclesial). Nuestros adolescentes y jóvenes no pueden comprender estos posicionamientos, y optan por responder alejándose, en la interpretación de que el no cumplir, los pondría en situación de “pecadores” = excluidos (sin saber si de la comunión eclesial o de la vida eterna, puesto que hay una toma de posición práctica infranqueable). Otra solución fácil y muy practicada: “hago como si lo aceptara y hago lo que puedo” llenando mi moral de hipocresías.



                        No sería difícil, al extender estas afirmaciones al terreno de Moral Social con la misma fuerza de estos temas de moral individual (y sumándolas), que ni los curas pudiéramos celebrar la Eucaristía. Y sumo, ojalá fueran iguales las preocupaciones de moral individual y las preocupaciones de moral social y política… porque aparecen muy desproporcionadas las afirmaciones y las posturas prácticas.



                        Por lo que creo que en la búsqueda de la salvaguarda de todos los temas considerados, y con una baja en el tono de la discusión, es imprescindible crear una formulación en la Pedagogía Scout que atienda a las obligaciones doctrinales del cristiano y manifestadas por el Episcopado; y por parte de los Obispos el respeto a la libertad del Movimiento Scout para formular su propio itinerario formativo en un pluralismo de sus asociados o adheridos, que trasciende la fe católica.



                        Bastaría que la Iglesia respete la trascendencia eclesial del Movimiento situándose en una organización de la sociedad civil regida por sus propios códigos culturales (morales), y el Movimiento añada un párrafo que para los que confiesan la fe católica (muchos en la Argentina) habrán de tomar ésta como la orientación de sus vidas y de sus pautas morales. Por supuesto que debería ser preocupación para que sea una realidad no solo en su formulación sino en sus derivaciones prácticas. De este modo no sería necesario dividir el Movimiento Scout.



Con admiración y respeto.